Hacia el error cero en la gestión hospitalaria

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Recientemente IMQ Ibérica ha alcanzado un acuerdo de colaboración con la American Accreditation Commission International (AACI) que es sin duda una de las organizaciones más reputadas en el mundo en la provisión de servicios de certificación de excelencia clínica y acreditación de organizaciones sanitarias. La finalidad última es la seguridad del paciente, un mundo si errores médicos. Para ello la gestión hospitalaria se tiene que dotar de procedimientos testados y contrastados.

La metodología de AACI se basa en la implantación de estándares muy rigurosos, que han sido creados y perfeccionados durante más de 10 años, estando implicados en dicho proceso todos los actores de la gestión hospitalaria. Un Comité Internacional de Desarrollo de Estándares formado por médicos y gestores hospitalarios son los que los han desarrollado. Estas normas son publicadas y revisadas cada tres años. Se eliminan aquellos aspectos que quedan obsoletos por el avance tecnológico. Se han fusionado algunos de los requisitos clínicos más exigentes con algunos de los estándares de gestión más reconocidos en el mundo: ISO 9001, ISO 27001 e ISO 31000. 

Los auditores son pieza clave en todo el proceso, trabajan bajo los estándares y pautas de la AACI y más que inspeccionar o buscar las no conformidades tratan de validar el sistema de la organización y buscar la fluidez del proceso. Se trata de acompañar en el proceso evaluando el estado actual del flujo de trabajo clínico, la documentación y los procesos de gestión de la organización.

AACI ha establecido un programa universal de seguridad del paciente para todas las organizaciones de atención médica definiendo unos indicadores para la medición y monitoreo anual. Estos indicadores son los más relevantes y actuales para la seguridad del paciente en el ámbito de la atención médica. Por poner un ejemplo veamos los objetivos para el periodo 2018-2019:

          1. Reducir las infecciones adquiridas en el hospital:

a) lavado de manos;

b) Reducción en el uso inapropiado de antibióticos.

           2. Mejorar la satisfacción del cliente con los resultados quirúrgicos:

a) Disminuir la duración de la hospitalización;

b) mejorar la planificación de alta.

          3. Mejorar la precisión y el contenido de la historia clínica:

a) Reducir la tasa de cuadros incompletos;

b) Mejorar la seguridad de los registros médicos.

          4. Establecer un Comité de vigilancia del uso de opiáceos.   

En suma se trata de reducir el riesgo de error y la seguridad del paciente. Una vez certificados, los beneficios incluyen la mitigación de riesgos y la eficiencia operacional mejorada, lo que conduce a un mejor rendimiento, menores costos y, en última instancia, una mejor seguridad del paciente.

Desde IMQ Ibérica apostamos por la excelencia en la gestión hospitalaria y que mejor que hacerlo de la mano de uno de los referentes mundiales en esta materia con nuestro nuevo servicio de ACREDITACIÓN DE HOSPITALES AACI

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